BUENOS AIRES (DyN) -- El gobierno nacional confirmó ayer su decisión de trasladar la celebración del 25 de Mayo a
Salta, pese a las suspicacias generadas en la Iglesia, donde se cree que la decisión es para evitar una crítica homilía
del cardenal primado, monseñor Jorge Mario Bergoglio.
"Sacar ese himno de acción de gracias a Dios de la catedral metropolitana es un error superlativo e implica
desconocer, de cara al bicentenario, las raíces cristianas de la argentinidad", cuestionó un sacerdote especializado en
historia eclesiástica que prefirió el anonimato.
Así las cosas, y pese a que la Casa Rosada cumplió con las notificaciones protocolares, no pudo evitar las quejas de
varios religiosos, quienes estimaron que el matrimonio Kirchner pretende "reescribir la historia de la Gesta de Mayo".
Si bien Néstor Kirchner echó mano dos veces a una movida semejante durante los cuatro años de su gestión
(2003-2007), desde Balcarce 50 respondieron que el cambio no obedece a segundas intenciones sino que está motivado en
cuestiones "federales".
Consecuentemente, no habrá tedéum sino una oración interreligiosa en la catedral salteña. La invocación incluirá,
además, a un representante ortodoxo cristiano, un bautista, un luterano y un ortodoxo judío.