A las 11.20 de ayer, cuando Elida, única hija de Alfonso Hernández (85), el hombre desaparecido hace diez días en
Ingeniero White, se entrevistaba con "La Nueva Provincia"
, dando cuenta de las pocas novedades de la búsqueda, recibió una llamada al teléfono fijo de su casa que dio un giro al
rumbo de la investigación.
Un hombre que se identificó como Carlos y dijo ser transportista, aseguró haber llevado al anciano, el día de su
desaparición, desde Grünbein hasta Coronel Dorrego, en compañía de un joven de cabellos rubios.
El hombre, quien afirmó tener ánimo de colaborar pero prefirió no dar a conocer su filiación completa ni otro dato
que lo pudiera identificar, por temor a verse comprometido en la causa, afirmó que el sábado 3 de este mes, en horas de
la tarde, se disponía a trasladar muebles hacia aquella ciudad, cuando se produjo el contacto.
Si bien indicó que habría sido a eso de las "cinco y media de la tarde" --Hernández desapareció a las 18.45 de ese
día--, después aclaró que "estaba oscureciendo", con lo cual podría no haber registrado con justeza el horario del
encuentro.
El interlocutor, que a criterio de Elida se notaba "creíble", dijo que el anciano y el joven, al que señaló como "un
rusito", lo detuvieron en la zona de la ex estación de servicio de Grünbein, cerca del paso a nivel --también
presuntamente había allí un inspector o guarda del ferrocarril, que sería testigo--, donde le hicieron dedo para seguir
en dirección norte.
Como el camionero circulaba hacia Dorrego, sostuvo que los dejó a la vera de la ruta 3, en proximidades de un
expendio de combustibles de esa ciudad, ya que ambos, al parecer, tenían idea de seguir como hacia Buenos Aires.
Describió al hombre mayor con las mismas características de Hernández en cuanto a su vestimenta --detalló que tenía
puesto un chaleco, pantalón de corderoy y zapatillas claras-- y a sus rasgos fisonómicos, en especial respecto de los
cabellos y el bigote canos y los ojos celestes.
"Carlos" expresó, además, que el anciano no parecía amenazado ni privado de su libertad y que al "rusito" lo conoce
de vista, del sector de Grünbein, porque siempre anda con una pala, un rastrillo y una bicicleta, y dijo que
aparentemente tiene domicilio en la zona del Bajo Rondeau y se llama Marcelo o Norberto.
Dijo que el hombre habló poco durante el viaje, aunque manifestó que no advirtió indicios de que estuviera
extraviado o con algún problema de salud.
Después de recalcarle a Elida y a su marido, Horacio Cavallo, que no tenía intenciones de prestar declaración ante
la policía, el interlocutor cortó la comunicación, reiterando su interés de que se encuentre a Hernández.
Una vez concluida la comunicación, siempre en presencia de cronistas de este diario, el matrimonio mantuvo contacto
con el capitán Carlos Ariel Pistasoli, jefe de la comisaría Tercera y encargado del operativo, a fin de ponerlo al
tanto de la situación.
Sabido el desinterés del denunciante de presentarse oficialmente ante la justicia, el funcionario policial entabló
de inmediato un diálogo con sus pares dorreguenses, para que se difunda en esa región la foto del anciano buscado.
También se inició un rastreo en la zona de Grünbein, a fin de tratar de identificar eventuales testigos o averiguar
quién sería el "rusito".
Antes de la comunicación telefónica que renovó las expectativas de la familia que tiene domicilio en Belgrano 3108,
Elida Hernández había expresado que durante el fin de semana que pasó la búsqueda civil no se interrumpió.
"Nos seguimos moviendo, estamos en plena actividad, con gente amiga y mi hijo. Ayer (por el domingo) salimos a El
Saladero, que es un lugar que nos había quedado pendiente, a pesar de ser rastrillado por la policía. Fuimos casa por
casa, a golpear, mostrar la foto y en algunos negocios dejamos una copia pegada", relató.
Destacó la mujer el trato recibido de parte de los vecinos de la localidad portuaria.
"La gente se porta excelentemente bien, cuento con los dedos de la mano a quienes no quieren participar de la
búsqueda. Mi papá es muy conocido en White, jugó en el club Comercial muchos años, fue segundo jefe de la (ex) Junta
(Nacional de Granos) y se casó con alguien de White, de la familia Di Meglio, que también es muy conocida", sostuvo.
Buscaron con un helicóptero
Gracias al aporte de la Armada Argentina, se pudo realizar ayer a la mañana un rastrillaje aéreo de Ingeniero White,
aunque no se obtuvieron resultados positivos del paradero del anciano desaparecido hace diez días.
El helicóptero, biplaza, partió de la Aeroestación Civil Comandante Espora --tripulado por un militar al que
acompañó un oficial de la policía bonaerense-- y recorrió toda la jurisdicción de la comisaría Tercera, especialmente
los descampados que ya habían sido revisados vía terrestre.
"No se obtuvieron novedades", confirmó el capitán Carlos Ariel Pistasoli, jefe de la comisaría Tercera, quien aclaró
que el vuelo se extendió por espacio de tres horas.
La búsqueda también incluyó algunos predios pertenecientes a la jurisdicción de la comisaría Quinta, como el sector
de "la quema", en proximidades del balneario Maldonado.
Pistasoli no descartó que el rastrillaje vuelva a realizarse con medios aéreos, aunque dijo que esa situación está
supeditada al avance de la investigación, tras el dato aportado en la víspera por un camionero.
La semana pasada, además del recurso humano, se utilizaron dos canes de la agrupación Perros de Guerra del Batallón
de Seguridad de la Base Naval Puerto Belgrano, aunque tampoco fue posible obtener indicios sobre el paradero de
Hernández.
Con mil pesos.
Si bien en principio se pensó que Alfonso Hernández salió la tarde del sábado 3 de mayo con unos 300 pesos, para
realizar compras en dos carnicerías, en las últimas horas se supo que, en realidad, llevaba unos mil pesos, teniendo en
cuenta los haberes que había cobrado el 28 de abril previo, día de su cumpleaños número 85.