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Carlos “Paco” Rodríguez, una baja sensible

"Olimpo salió con un martes 13 y la negociación se pinchó por completo"

17/07/2017 | 20:57 | El defensor uruguayo contó su propia verdad. El se quería quedar, pretendía que le compren el pase, pero no hubo acuerdo entre el aurinegro y su club, Plaza Colonia.

"Olimpo salió con un martes 13 y la negociación se pinchó por completo". Deportes. La Nueva. Bahía Blanca

Fotos: Sebastián Cortés y Emmanuel Briane-La Nueva.

Por Sergio Daniel Peyssé / speysse@lanueva.com

   “Yo me quería quedar, pero, ¿querés que te cuente por qué no sigo en Olimpo?, ¿tenés tiempo?”.

   Así empezó la charla con Carlos Emiliano Rodríguez, el uruguayo que tanto le rindió al aurinegro y que acaba de vincularse a Tigre casi contra su propia voluntad.

   Hoy, y con el contrato firmado en el Matador de Victoria, “Paco” sigue aclarando que su deseo era continuar en el club bahiense.

   Pero todo tiene un porqué, y el central “charrúa” contó su versión y su verdad con lujos de detalles...

   “El trato con Olimpo siempre fue el mismo: una vez que terminaba el torneo, me iba a adquirir el pase, iba a hacer uso de la opción de compra que había establecido mi club, Plaza Colonia. Así fue, hubo un contacto entre las instituciones, pero la dirigencia de Olimpo salió con un martes 13 y la negociación se pinchó por completo”, comenzó relatando el montevideano.

   —¿Qué pasó?

   —Olimpo quiso comprar el pase definitivo en cuotas, no sé en cuantas, pero le exigía a Plaza olvidarse de la deuda que todavía estaba vigente por el préstamo que habían hecho en julio del año pasado, cuando yo llegué a Bahía. Ese monto adeudado era la mitad del valor del préstamo, por lo que Olimpo intentó dejarlo sin efecto y utilizar ese dinero para abonar las dos primeras cuotas del pase definitivo. ¿Se entiende?

   —Sí, perfectamente.

   —Encima, Olimpo le mandó a Plaza un contrato nuevo para que firme con todo lo que yo te estoy contando, y abajo, en letras chicas, decía que Plaza se tenía que olvidar de la deuda anterior y que el pago por el pase definitivo del jugador, en cuotas, se empezaba a saldar en el momento que arrancaba el próximo campeonato.

   —¿Cuál fue la respuesta de Plaza Colonia?

   —Sintió que era una tomada de pelo. Plaza es un club chico, necesitaba ese dinero que le adeudaba Olimpo, y fue por eso que no pudieron avanzar para llegar a un acuerdo.

   —¿Estás enojado con Olimpo?

   —No, para nada. Me molestó cómo se manejó. Olimpo me dio la posibilidad de jugar en Primera división del fútbol argentino, más allá de que después yo me gané un lugar, un nombre y un prestigio. No puedo negar que por Olimpo me hice conocido y despertó el interés de otras entidades.

   “Es una lástima. Hice mucho para quedarme, porque me sentía bien en el club y en la ciudad. Incluso le pedí más dinero a Tigre para seguir esperando que Olimpo arregle con Plaza. Una pena. En diciembre tuve la oportunidad de irme porque me llamaron de Peñarol, pero me quedé a pelearla. Jugué lesionado, infiltrado, me sacrifiqué, nunca me recuperé del todo y seguí arriesgando mi físico. Todo eso no sirvió de nada”.

   —¿En qué condiciones te incorporaste a Tigre?

   —Me compraron la mitad del pase, con el compromiso de adquirir el otro 50 % en diciembre. Además me dan casa y me llevan y me traen a los entrenamientos.

   —¿Vos crees que Olimpo no estaba en condiciones de acceder al monto establecido en la opción de compra?

   —Estaba en condiciones, incluso quiso pagar en cuotas. Pero quedó mal con Plaza al pedir que quede sin efecto la deuda por el préstamo. Olimpo, para comprarme, debía cancelar el préstamo anterior, por eso hizo la propuesta que hizo.

   “Ojo, Olimpo no tenía la obligación de comprar mi pase, no estaba establecido en el contrato, pero yo quería que me compre. Aunque si quería hacer uso de la opción, tenía que tener todo saldado, y Olimpo quedó con deuda”.

   —¿Le cerraste la puerta definitivamente a Olimpo?

   —No porque conmigo no es el problema. En Olimpo me sentí muy bien, con gente cálida y amable, por eso mi idea era continuar. No estoy enojado y sé que tengo las puertas abiertas para volver. Me encantaría.

   “Hay que separar bien las cosas. Los dirigentes de Olimpo se portaron mal con Plaza, que es mi club y lo debo defender”.

   —¿Mario Sciacqua te llamó?

   —Sí, hablamos. Terminamos con una buen relación. Me pidió que me quede, pero lo que pasó tampoco dependió de él.

   —¿Te quedaron deudas económicas con Olimpo?

   —Sí, dos meses de sueldo, medio aguinaldo y el premio por la permanencia. No sé qué va a pasar; Gabbarini me dijo que espere, porque está todo firmado. No sé cuándo voy a cobrar, tal vez dentro de seis meses o un año. De última cobraré por Agremiados, pero ni loco, porque no podría. Inhibiría a Olimpo.