Crónicas de la república

Correo Argentino

Revés para el gobierno en la AGN

14/02/2017 | 00:00 |

Revés para el gobierno en la AGN. Crónicas de la república La Nueva. Bahía Blanca

Fotos: Archivo La Nueva.

Por
Eugenio Paillet

    Fue, o se le pareció bastante, un claro intento del gobierno por embretar al peronismo en una salida elegante al entuerto en torno al acuerdo por el Correo Argentino entre el Estado y Franco Macri. Pero la Auditoría General de la Nación no tardó ni un segundo en rechazar el pedido que le hizo esta mañana el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, para que emita un dictamen que determine la ausencia de conflicto de intereses entre el presidente y la empresa de su padre. La réplica fulminante provino del peronista histórico Oscar Lamberto (foto), al frente de la AGN desde que el ex titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, acosado por una serie de denuncias ante la justicia, se vio obligado a renunciar al cargo.

     Lamberto hizo lo que el gobierno no esperaba que hiciera. Puso sobre la mesa el reglamento y avisó que la Auditoría, que debe estar en manos de la oposición como manda la Constitución, no puede investigar al gobierno de turno "en tiempo real", sino una vez transcurrido el ejercicio en curso. Para clarificarlo: la AGN traza un plan de trabajo anual, que fue lo que le recordó Lamberto a Peña, para revisar la conducta del gobierno en casos presuntamente conflictivos ocurridos durante el año 2016. Es decir que la AGN recién podrá abocarse al espinoso tema del Correo y eventualmente emitir un dictamen adverso a partir del plan de gestión que pondrá en marcha el primero de enero de 2017.

     Lamberto aclaró además que la AGN no depende del Poder Ejecutivo sino del Congreso, que es en todo caso el que, si hubiese urgencias que lo ameriten, debería pedirle al organismo que se elabore un dictamen. Y fue de esa soga que se agarró el gobierno luego del traspié inicial y de tomar nota del rechazo del peronista santafecino: el Jefe de Gabinete le pedirá mañana al bloque de Cambiemos en la Cámara de Diputados que gestione ante la Comisión Mixta Revisora de Cuentas que reclame a la AGN la confección de ese "informe técnico" que ponga a salvo a Macri y al gobierno de las presuntas incompatibilidades o conflicto de intereses que le achacan desde el peronismo y otros partidos de la oposición.

El tiro por la culata

     La jugada puede resultar de vuelo corto: aún si los diputados del oficialismo lograran que esa Bicameral acceda a sugerirle a la AGN que se dedique a analizar el caso del Correo, Lamberto volvió a meterse en la discusión para aclarar que el organismo "ya ha trazado un plan de trabajo" para todo este año que no puede modificar. No desobedecería al Congreso. Simplemente le avisaría que ya tiene tarea suficiente para lo que resta del año.

     La estrategia de comprometer a la AGN en un dictamen que despeje las dudas sobre la actuación del gobierno en el polémico acuerdo entre el Estado y el Grupo Macri por el Correo fue sugerida directamente por el presidente durante la reunión de gabinete de esta mañana en Olivos, en la que se abordó casi exclusivamente esta cuestión. Una prueba por lo demás de la preocupación que existe en el gobierno por "despegar" al mandatario de los coletazos del escándalo. Ello ocurrió pese a que en la misma reunión hubo opiniones "técnicas" de funcionarios del gabinete que recordaron justamente el rol de la Auditoría y la imposibilidad de analizar ahora mismo la gestión del Poder Ejecutivo.

     El presidente decidió avanzar de todos modos, pese a que por cuerda separada y para mostrar transparencia también se dispuso pedir a la Cámara Federal que se expida para dejar a salvo las responsabilidades del primer mandatario por sus lazos familiares y del gobierno en todo el proceso, según reflejó Peña en la conferencia de prensa posterior junto al ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad.

     La estrategia para que al caso del Correo lo audite el único órgano que hoy está en manos de la oposición, fallida ante la rápida respuesta de Lamberto, quedó en evidencia cuando no hubo explicaciones sobre por qué el gobierno no pidió al mismo tiempo sendos pronunciamientos de la Sindicatura General de Empresas Públicas (SIGEN), a cargo del macrista Ignacio Rial, que viene del equipo del gobierno porteño, o de la Oficina Anticorrupción, que comanda la también macrista Laura Alonso, quien de todos modos la semana anterior avisó que "abrirá un expediente".

    Y esta mañana, luego de la andanada de críticas que recibió por la tardanza en tomar cartas en el asunto, avanzó un casillero y dijo que no pone en el fuego "las manos por nadie".