Con el campo.

LA RENTABILIDAD SE DEBILITA

Horacio Salaverri: “Con impuestos más justos, el nivel de evasión sería inferior”

15/07/2017 | 08:10 | Para el actual tesorero y expresidente de Carbap, la presión tributaria en el sector agropecuario afecta directamente a la competitividad.

Horacio Salaverri: “Con impuestos más justos, el nivel de evasión sería inferior”. Con el campo. La Nueva. Bahía Blanca

Comtador Horacio Fermín Salaverri, tesorero de Carbap. / Foto: Facundo Morales-La Nueva.

Guillermo D. Rueda

grueda@lanueva.com

   “Hay que reconocer que existe un alto nivel de evasión porque, lamentablemente, hay alguna gente que no quiere cumplir. Pero si los impuestos fueran más reales y justos, la evasión sería inferior”.

   Para el contador Horacio Fermín Salaverri, tesorero de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa, no se trata de ser ingenuos.

   “Hay actividades que lo tienen que hacer para conseguir alguna rentabilidad. Se ven obligadas a sortear estos denominados impuestos al trabajo”, agregó.

   Justamente, para Salaverri la presión tributaria en el sector agropecuario es la que afecta directamente a la competitividad.

   “En la última presentación del Banco Central, que hizo (Federico) Sturzenegger, hubo una consulta respecto de la situación que se daba en Chile respecto del precio de determinados productos. Claramente, él dijo que este no es un problema de paridad cambiaria, porque si hubiera que emparejar tendríamos un dólar de 32 pesos”, explicó Salaverri, en diálogo con “La Nueva.”.

   “En realidad, la diferencia se da por la presión tributaria total. Los chilenos están en alrededor del 20% y nosotros en el orden del 40 al 45%. Eso, definitivamente, afecta la competitividad del sector”, añadió.

   —Contador Salaverri, ¿la presión que advierten hoy es mayor respecto del gobierno anterior?

   —En la provincia de Buenos Aires hubo una mutación, ya que la eliminación de las retenciones en algunos cereales hizo disminuir la presión tributaria, pero esta presión, medida en todos los términos, desde el comunal, el provincial y el nacional, es muy importante.

   “La tasa vial municipal, que hace un tiempo era un valor considerado gravitante, en algunos sitios hoy se incrementó el 100%, al punto que suele superar el valor del Impuesto Inmobiliario Rural (IIR), ya que además son más cuotas al año.

   “En nuestra provincia se calcula un valor promedio de 90 pesos la hectárea, entre extremos de $ 40, $ 50 o $ 60 y los $ 200. Esto gravita en la presión tributaria global, así como las subas en sellados y en el IIR.

   “Debo admitir, más allá de lo asfixiante de la coyuntura, que en algunos momentos de la década kirchnerista la presión era más fuerte que ahora. ¿Un ejemplo? El Registro de Operadores de Granos era aplicado de manera discrecional. Eso hoy no existe.

   —¿De qué manera repercute en la rentabilidad del productor?

   —A ver. Días pasados hubo un incremento del combustible, que tiene un gran componente de impuestos.

   “Hoy, la verdadera afectación de la renta del productor está en la cuestión impositiva, más allá del incremento del costo de los insumos para la actividad económica.

   “Insisto: hay actividades que, trabajando de manera formal, pasan casi a ser no rentables. Es una situación no debería darse”.

   —¿Cuáles son los impuestos que, según Ud., se llevan parte de la rentabilidad del productor?

   —Son varios, pero acaso el más duro es el impuesto al cheque, que grava todas las transacciones. Mas. Hoy se pretenden bancarizar casi todas las transacciones. ¿Un ejemplo? Si uno toma las cuentas del movimiento bancario y le carga el 1,20% se dará cuenta de la dimensión.

   “Días pasados me comentaron que, en una estación de servicio, ese 1,20% representa tener un empleado, o un empleado y medio, más. Digo, para comparar cómo esto liberaría la capacidad para poder contratar más personal. Esa es una actividad donde los márgenes son chicos, pero los volúmenes comercializados en transferencias monetarias son altos.

   “Hay otros tipos de actividades, como las de corretaje o de comisionistas, donde este impuesto los afecta de manera brutal.

   “Otra situación se da con el SIRCREB, que es un sistema de retenciones en cuenta o de percepciones para las operaciones comerciales. A todas se les hace una retención a cuenta de ingresos brutos y, muchas veces, la retención es más alta que la tasa que se le aplica a la actividad, lo cual genera un crédito a favor que el productor, en realidad, no lo puede cobrar nunca.

   “Aun habiéndose levantado el mínimo no imponible, cualquier operación que supere los 400.000 pesos de renta está gravada con el 35% directo, en el caso de las sociedades, y en escala en el caso de las personas humanas, como las denomina ahora el Código.

   “Hay otros impuestos, que son denominados aportes, como contribuciones sociales, en el caso de los agentes laborales y otros tributos indirectos, como los sellos, que son muy importantes también”.

   —¿Estos temas se han planteado en la Mesa Agropecuaria Bonaerense?

   —Justamente, ahora vamos a iniciar una Mesa Provincial Tributaria.

   “Pero ya hemos planteado algunos casos, como el Impuesto a la Transmisión Gratuita de Bienes, que grava fuertemente a las sucesiones y a las transacciones de dominio, y el tema del Impuesto Inmobiliario Complementario, como también las situaciones irregulares del ajuste del valor de las partidas; es decir, del revalúo que se está dando en estos días”.

   —¿Cuáles son los sectores más afectados?

   —Las actividades de índole regional tienen una afectación muy importante. Uno de ellos es la carga laboral. Son operaciones de toma de trabajadores que se realizan una, dos o tres veces al año.

   “Un ejemplo: para un empleado rural, sobre un salario de 12.000 pesos los aportes y contribuciones superan casi el 57% de ese valor. Aquí se deben sumar otros puntos que se gravan en los puertos o en los fletes, que son transferencia a los valores de los servicios y repercuten sobre los costos”.

   —Más aún con un amesetamiento de los precios internacionales y el aumento de los costos y servicios locales...

   —El insumo en el sector agropecuario, en su mayoría, está dolarizado. Más allá de la paridad, hubo también ajuste en esa moneda.

   “Cuando el dólar se empieza a amesetar, como en estos dos años, la venta de insumos no modifica la paridad cambiaria, pero sí el valor del dólar. Lo que valía U$S 3,5 pasa a valer 3,8 o 4 dólares”.

   —¿El Gobierno responde a estas inquietudes?

   —El Gobierno está abierto al diálogo y nos ha prometido que seremos parte del tema. En una reunión, que se realizó en la Cámara de Diputados de la Nación con Emilio Monzó, se nos manifestó que el sector tendrá participación en la denominada mesa de los impuestos.

   “El Gobierno, y el presidente (por Mauricio Macri), admite públicamente que la presión tributaria en la Argentina es muy alta y que hay que modificarla. Ahora, con este esquema uno aprecia que es muy difícil corregirla porque el gasto público es difícil de sostener.

   “Pero hay una visión para admitir y tomar conciencia respecto de un problema que, para nosotros, es grave. Y aquí ya no me estoy refiriendo sólo al sector agropecuario, sino a la economía de la Argentina en general”.

   —¿Cómo se puede ser más competitivo?

   —Buscamos ser lo más eficientes posible, más allá de que entiendo que el campo argentino es eficiente en sí mismo. Incluso, creo que es la producción más competitiva del país, comparada —en términos reales— con otro tipo de actividades.

   “La diferencia está, como lo hemos dicho, en la presión tributaria.

   “Por supuesto que el sector puede mejorar su competitividad, darle mayor eficiencia a la instrumentación, al uso de los insumos y lograr mayor valor de producción por hectárea, más allá de que hay sectores, como el lechero, que requiere de mayor gestión. Desde el punto de la competitividad, las entidades gremiales tenemos todo tipo de capacitaciones. Para ello existen convenios con distintos tipos de empresas proveedoras de insumos, donde no dejamos de capacitarnos”.

Palabra de presidente

   Este miércoles 12, Mauricio Macri aludió al tema tributario en la Argentina, más allá del sector agropecuario.

   “Los impuestos nos están matando en la Argentina”, sostuvo.

Mauricio Macri, presidente de la Nación. / Foto: NA

   La original frase, por tratarse de un presidente de la Nación, sorprendió a propios y extraños.

   Macri admitió que, a principios de año, se anunció una reforma tributaria integral y que se ha avanzado poco en los últimos meses.

   “Tenemos que bajar los impuestos en general. Hay que ponerse las pilas (sic) para que bajen los aportes en la Argentina”, aseguró.