Bahía vivió el 28 de junio unas elecciones normales. Frío a la mañana, poca gente en las colas, algunos barbijos y muchas bufandas.
Esa jornada electoral incluyó el viaje de los urneros desde el correo a las escuelas, la apertura de las mesas, el miedo a la gripe, un vecino de 76 años que sentía la obligación cívica de votar y una chica de 19 que hizo sus primeras experiencias electorales.